
Hasta el 11 de noviembre se puede visitar en el CCCB la exposición World Press Photo 2007, la cual recomiendo a todo el mundo (la entrada es gratuita). A parte de las excelentes fotografías, una de las cosas que más me sorprendió y me llamó la atención fue el reportaje fotográfico de Meyer, Francia, Tendance Floue for VSD/La Vie. Se trata de una serie de imágenes sobre el CNA (Cinéma Numérique Ambulant o Cine Digital Ambulante). Esto consiste en un cine al aire libre que proyecta películas populares africanas junto a mensajes de UNICEF sobre salud. El CNA se creó en 2001, y desde entonces ha llegado a un millón y medio de personas.
Con el apoyo de UNICEF y otras ONG, varias furgonetas de cine de proyección móvil viajan de aldea en aldea a través de Níger, Benín y Malí. Antes de las películas, se emiten cortometrajes relacionados con la salud y otros temas, como la prevención contra el paludismo (o malaria) y el VIH/SIDA -las principales enfermedades en África-, el saneamiento del agua y prácticas nutricionales seguras, y el matrimonio temprano (todos ellos en su lengua local). Tras la proyección se inicia un debate en el que participan todos los asistentes.
El cine ambulante es una buena forma de divertir y educar al mismo tiempo a los niños africanos y a la población nómada en general. La proyección de películas bajo las estrellas permite informar a los habitantes que no pueden acceder a la cultura y a la educación por falta de recursos sobre importantísimos temas para mejorar su salud y sus condiciones de vida.
El acceso a la información, que es un derecho fundamental, es vital para prevenir enfermedades como el SIDA (una de las principales causas de muerte en el continente africano junto con la malaria y la inanición). También es una buena iniciativa para introducir a estas personas en la “tecnología” (aunque para nosotros esto sea lo más obsoleto del mundo) y para fomentar sus lenguas autóctonas. Asimismo, permite acceder a poblaciones remotas y nómadas o seminómadas, que difícilmente podrían disponer de esta información de no ser por el CNA.
En las fotografías de la exposición, es interesante observar las caras de los niños y jóvenes ante la pantalla, con los ojos y la boca muy abiertos, puesto que muchos de ellos es la primera vez que ven estas imágenes en movimiento. Para ellos, la llegada del CNA –que atrae cada año a miles de nómadas- es un acontecimiento festivo, en el que todos participan.
En definitiva, con el ejemplo del CNA observamos la importancia de la cultura, la información y la educación para mejorar la calidad de vida y la salud, además de divertir y entretener a una población y a un continente olvidados y castigados por la pobreza, el hambre, la sequía y las enfermedades como la malaria y el SIDA, la explotación laboral y sexual, las guerras y un largo, desgraciado y desafortunado etcétera.
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